ATISBOS A LA ETERNA LUCHA INDIGENA EN EL CENTRO DE MEXICO

“El indigenismo ha sido abordado en muy diferentes formas y con variados enfoques: paternalista, discriminatorio, emancipador, igualitario, proteccionista, reservacionista o anarquizante”.

“[…] ¿desde cuándo el indio es indio?, ¿desde cuándo ha tenido que luchar por sus derechos en esta nación?, ¿desde cuándo ha sido considerado el problema de los indios en forma independiente de los demás habitantes?, ¿desde cuándo la necesidad de legislaciones o instituciones especiales para ellos? En México el indio nace con la colonización española […] Desde entonces las leyes hacen del indio un sujeto especial, con derechos y obligaciones diferentes a los de los otros sectores sociales”.

“Los criollos, en su afán de negar el verdadero origen de su bienestar y de su riqueza desataron una campaña de desprestigio hacia los indios, tendiente a negarle méritos y a borrar su importancia en el trabajo, agigantando sus deficiencias […] socavando por todos los medios el prestigio que pudieran tener los nativos”.

“La ‘haraganería’ del indio sabemos que muchas veces fue producto de las malas condiciones en que trabajaban o de una resistencia a hacerlo en provecho de hacendados, encomenderos, religiosos o de gobernantes tan distantes como desconocidos”.

“La situación colonial del indio se prolongó mucho más allá de la independencia porque sobrevivieron las condiciones económicas y las presiones de todo tipo que lo habían condicionado originalmente. En la etapa independiente el indio siguió siendo sujeto de tutelaje, de explotación y de ‘política aparte’. Muchas gestiones se hicieron y muchas proposiciones fueron presentadas para mejorar su situación y para lograr que fueran ciudadanos libres, pero la mayoría de éstas fueron hechas por ‘no indios’ […] muy pocas tuvieron oportunidad de ser propuestas desde dentro, desde su mundo, desde su ideología y de sus necesidades reales”.

“[…] don Francisco Pimentel, en 1864, en su Memoria sobre las causas que han originado la situación de la Raza Indígena de México y los medios de remediarla, propone que las escuelas se multipliquen por todas partes, que los indígenas aprendan siquiera las primeras letras y que concurran a ellas confundidos con los blancos”.

“[…] en 1917, don Manuel Gamio sostuvo en una ponencia presentada en el Congreso Científico Interamericano, entre otras cosas que ‘[…] la minoría formada por personas de raza blanca y de civilización europea, sólo se ha preocupado de fomentar su propio progreso dejando abandonada a la mayoría de la raza y cultura indígena […]’ Sin embargo, hasta en los pocos casos en que la minoría blanca intentó mejorar económica y culturalmente a aquella mayoría […] no consiguió su objeto porque desconocía su naturaleza, su modo de ser, sus aspiraciones y necesidades, resultando inapropiados y empíricos los medios propuestos para la mejoría de sus condiciones”.

“En 1917 también, la Asamblea del Congreso Constituyente elevó la Ley de Dotaciones y Restituciones de 1915 a la categoría de ley constitucional en el artículo 27 de la nueva Carta Magna del 5 de febrero. El artículo 27 no se limitó a consagrar el propósito de restituir a los pueblos las tierras que les hubieran sido arrebatadas, ni a dotarles con aquellas que necesitaran, sino que se orientó hacia un objetivo mucho más amplio, como fue la destrucción de todos los latifundios y su sustitución por un sistema basado exclusivamente en el ejido y en la pequeña propiedad agrícola”.

“Posteriormente fueron creados varios organismos tendientes a mejorar, y a atender, y a dar solución a los problemas indígenas: las Escuelas de Indios, creadas por Vasconcelos en 1920; La Casa del Estudiante Indígena, proposición de Puig Casauranc en 1924; las Misiones Culturales de Moisés Sáenz en 1925-1928; la campaña de Incorporación de la Cultura Occidental al Indígena en 1921-1934; el Programa Educativo de Carácter Integral de Narciso Bassols; la Casa del Estudiante Indígena; y las Escuelas Normales Rurales”.

“Lázaro Cárdenas entendió el carácter nacional del problema indígena cuando expresó: ‘El interés especial que mueve al gobierno en favor de los indios, no arranca del deseo de destacarlos como grupo étnico separando, manteniendo en pie indefinidamente sus problemas específicos, sino por el contrario, tiende a fundirlos y asimilarlos dentro del conjunto’. Se crea entonces con carácter autónomo, dependiente del Ejecutivo Federal, el Departamento de Asuntos Indígenas en 1936”.

“Muchos años han pasado ya, mucho se ha avanzado en las investigaciones. Se han obtenido muchos resultados, sin embargo, el problema sigue vigente: el indio sigue siendo manipulado, se le sigue explotando como fuerza de trabajo y cuando no ha sido explotado ha quedado marginado, y las leyes que amparan a todos los mexicanos todavía no les llegan”.

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