Fue presentado el libro “La Guerra Cristera en Sahuayo” del historiador polaco Bartosz Kaczorowski

En un ambiente cargado de memoria, reflexión y profundo sentido histórico, la cafetería Letras y Punto se convirtió en punto de encuentro para la cultura y el diálogo, durante la presentación del libro “La Guerra Cristera en Sahuayo”. El evento contó con la distinguida presencia del Dr. Manuel Gálvez Sánchez, presidente municipal, quien asistió como invitado de honor a esta significativa velada literaria.
Entre el aroma del café y el murmullo atento de los asistentes, la historia volvió a pronunciarse en voz alta. La obra, escrita por el historiador polaco Bartosz Kaczorowski, propone una mirada amplia y profunda sobre uno de los episodios más complejos y determinantes para la identidad de la región. Con rigor académico y sensibilidad interpretativa, el autor presenta documentos inéditos y diversas perspectivas sobre los actores que protagonizaron aquella época convulsa, permitiendo al lector adentrarse en los matices de la Guerra Cristera y formar sus propias conclusiones.
Kaczorowski, con una investigación que trasciende fronteras, demuestra que la fe y la memoria histórica no conocen límites geográficos. Su trabajo evidencia cómo un capítulo profundamente local puede resonar en el ámbito internacional, subrayando el valor universal de las luchas, creencias y convicciones humanas.
Durante su intervención ante los medios de comunicación, el Dr. Gálvez Sánchez subrayó la relevancia de este tipo de encuentros culturales para la comunidad:

“La Guerra Cristera en Sahuayo es una obra que nos invita a mirar nuestra historia con profundidad y apertura. En Sahuayo seguimos impulsando el conocimiento para preservar nuestra memoria histórica, ya que así también fortalecemos nuestra cultura e identidad como sahuayenses”.
La presentación no solo celebró la aparición de un nuevo libro, sino que reafirmó el compromiso del municipio con la promoción del conocimiento y la preservación de su legado histórico. En un contexto donde la memoria puede diluirse entre el paso del tiempo, iniciativas como esta permiten reconstruir el pasado con responsabilidad y sensibilidad.
La velada concluyó entre aplausos y conversaciones que se prolongaron más allá del protocolo, confirmando que la historia, cuando se comparte desde la investigación y el diálogo, no divide: enriquece. Sahuayo, una vez más, se reconoce en sus raíces y apuesta por la cultura como puente hacia el futuro.





