Con fe y tradición, Sahuayo inicia las fiestas patronales en honor a Santiago Apóstol 2026

Sahuayo, Michoacán. En un ambiente de profunda devoción, alegría y arraigo a sus tradiciones, miles de sahuayenses dieron inicio a las fiestas patronales en honor a Santiago Apóstol 2026, una de las celebraciones religiosas y culturales más importantes del municipio, que cada año reúne a familias enteras para fortalecer la fe y preservar las costumbres que distinguen a esta tierra.
Las actividades comenzaron en el Santuario de Santiago Apóstol, ubicado en el tradicional barrio del Pedregal, donde a las seis de la tarde el señor cura Armando Flores Navarro dirigió un mensaje a los fieles, invitándolos a vivir estas festividades en un ambiente de unidad familiar, respeto y espiritualidad, recordando que el centro de la celebración es la fe en el santo patrono y el profundo significado religioso que representa para la comunidad.
Tras el acto litúrgico dio inicio el tradicional recorrido de la imagen de Santiago Apóstol rumbo a la parroquia del centro de la ciudad. Durante el trayecto, cientos de creyentes acompañaron con entusiasmo a la venerada imagen, manifestando su devoción entre cantos, oraciones y muestras de fervor popular.

Como es tradición, los emblemáticos grupos de tlahualiles, moros y mulitas llenaron de color, música y simbolismo las calles de Sahuayo, convirtiéndose en protagonistas de una manifestación cultural que ha sido transmitida de generación en generación y que forma parte del patrimonio e identidad del municipio.
La procesión recorrió las calles Amado Nervo, Independencia, Tepeyac y Madero, donde vecinos y visitantes se unieron al paso del contingente para rendir homenaje al santo patrono, en un recorrido que combinó la solemnidad de la fe con la riqueza de las expresiones tradicionales que distinguen a esta celebración.
Con este emotivo inicio, Sahuayo abre oficialmente el calendario de actividades religiosas, culturales y tradicionales en honor a Santiago Apóstol, reafirmando una vez más que estas fiestas representan mucho más que una celebración popular: son un encuentro con las raíces, la historia y la identidad de un pueblo que mantiene viva su fe y sus costumbres a través del tiempo.








